Mostrando entradas con la etiqueta Psicología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Psicología. Mostrar todas las entradas

16 may 2012

Consejos para motivarnos


 
  1. Ponerse metas factibles a corto plazo. Ver cumplidos pequeños objetivos durante el proceso nos refuerza constantemente y  nos motiva a continuar, comprobando que vamos consiguiendo cambios. (Por ejemplo la pérdida de peso durante la semana, mes...).
  1. Seguir una dieta con alimentos que nos gusten en la medida de lo posible. Aquí tiene un papel fundamental nuestras compañeras nutricionistas que pueden individualizar al máximo cada programa, logrando diseñar una dieta teniendo en cuenta los gustos de cada persona en la medida de lo posible y sus características individuales (Por ejemplo una persona que retiene líquidos junto con sus preferencias alimenticias seguirá un programa diferente a una persona con la tensión baja y sus preferencias).
  2.  
  1. Recompensas puntuales y adecuadas. Todo esfuerzo se merece su recompensa, pero en su justa medida. Si estoy cumpliendo “las normas” puedo permitirme un capricho de manera puntual, que actuará como reforzador positivo para continuar con el proceso. (Nuestro nutricionista sabrá orientarnos sobre dichas recompensas.)
  1. Conocer  bien los beneficios de los alimentos que tomaremos. El hecho de conocer cada alimento y sus beneficios modulará la percepción que tenemos de él y nuestra actitud hacia su ingesta, porque sabremos adecuadamente en que nos ayuda este alimento. (Por ejemplo hay quienes no prueban el plátano por su fama de engordar mucho, ¡falso!….Por ello resulta tan interesante este blog, que nos da una información muy valiosa e interesante sobre mitos de determinados alimentos.)
  2.  
  1. Empezar a hacer ejercicio es un hábito muy saludable en general y muy indicado en las dietas en particular. Si empezar a hacer deporte nos supone también un gran esfuerzo, es recomendable empezar hacer poco a poco e ir aumentando la intensidad progresivamente. También es adecuado elegir una actividad divertida/placentera para nosotros o en la que seamos competentes, para que aparte del esfuerzo, se disfrute en su práctica. (Recordemos lo que hablábamos de las consecuencias negativas:  si el primer día nos machacamos o elegimos una actividad que no nos gusta la consecuencia será no disfrutar del ejercicio y solo resultará ser un gran esfuerzo…por lo que seguramente al día siguiente no estemos nada motivados para volver a hacerlo)

En definitiva, no nos olvidemos de que a parte del esfuerzo que debemos aceptar, habrá muchos aspectos positivos que obtendremos de la mejora de nuestros hábitos alimenticios.
¡Ánimo a todo aquel que dé el paso y sobretodo, poneros en manos de buenos profesionales  de la alimentación que harán del proceso algo mucho más fácil y saludable!


14 may 2012

Empezar la dieta: ¿Cómo motivarse?



Para comenzar una dieta el primer paso es estar suficientemente motivado y concienciado. No nos engañemos, “ponerse a dieta”  no es un proceso fácil y cómodo, pero tampoco debe ser un clavario y sacrificio constante, ya que si se convierte en eso terminará pronto o bien se convertirá en algo poco saludable para nosotros.
El aprendizaje, que en gran medida regula nuestra conducta, demuestra que las conductas que generan consecuencias positivas tendrán muchas mas probabilidades de repetirse y mantenerse en el futuro que las que nos provocan mayoritariamente consecuencias negativas. Estas últimas mermarán nuestro éxito.
Cada persona es diferente, y aunque haya muchas razones comunes, cada uno tendrá su motivación principal para cambiar sus hábitos alimenticios (adelgazar, mejorar la salud,..etc.)
Si para llegar a este objetivo hacemos una dieta muy restrictiva, que implique únicamente esfuerzos o alguna llamada dieta milagro en la que comemos solo un alimento todo el día, o solo nos centramos en la privación y el sacrificio, el beneficio final (Motivación principal) se perderá en el futuro  por la ausencia de reforzadores positivos durante el proceso, recibiendo día a día únicamente consecuencias negativas: hambre, debilidad, rechazo a comer determinados productos, efectos nocivos en nuestro organismo..etc.
Todo esto provocará que tengamos frecuentemente días más vulnerables y estemos  nerviosos o decaídos habiendo una gran probabilidad de que nos salgamos del plan fijado o que directamente abandonemos.

            
             Por ello lo más adecuado es plantearos un objetivo final: MOTIVACION PRINCIPAL, pero que el proceso para llegar a él esté lleno de muchos REFUERZOS POSITIVOS A CORTO – MEDIO PLAZO, que nos ayuden a motivarnos, sin que el día a día se convierta en un calvario.