7 ago. 2012

Intolerancia a la Lactosa (II)


Alimentación en la Intolerancia a la Lactosa 


La intolerancia a la lactosa usualmente no es una condición de todo o nada: la reducción en la producción de lactasa y, por lo tanto, la cantidad de lactosa que puede ser tolerada varían de persona a persona.

El control dietético de la intolerancia a la lactosa depende de que los afectados aprendáis mediante ensayo y error cuánta lactosa podéis tolerar. Es fundamental revisar las etiquetas ya que la terminología comercial varía de acuerdo con el lenguaje y la región. Tras un período inicial de eliminación de lactosa, se aconseja  que vayáis reintroduciéndola en vuestra dieta en pequeñas cantidades para comprobar cómo os sienta. En función de la cantidad de productos lácteos que consumáis, el médico podrá recomendaros algún aporte farmacológico para alcanzar los niveles diarios.

La lactosa está presente en dos grandes categorías de alimentos: los productos lácteos convencionales y como aditivo en ciertos alimentos. Normalmente se tolera mejor la leche entera que las desnatadas ya que la grasa retrasa el vaciamiento gástrico con el consecuente aumento del tiempo de exposición en el intestino de la lactosa y la enzima. Asimismo, la ingesta de productos lácteos junto con otros alimentos (galletas, pan, etc.) mejora la tolerancia. A pesar de que la lactasa no es una enzima inducible, se ha comprobado que el consumo continuo de pequeñas dosis de lactosa conlleva un cierto proceso de adaptación, con lo que disminuye la gravedad de los síntomas gastrointestinales.

En los casos que se toleren sólo pequeñas cantidades de leche se puede valorar tomar aquellas que están enriquecidas en calcio y vitamina D.


·         Alimentos que debéis evitar
La lactosa (también presente cuando en la etiqueta aparece lactosuero, suero, sólidos de leche, ingredientes modificadores de leche, etc.) es un aditivo utilizado por su textura, sabor y cualidades adhesivas, y se puede encontrar en alimentos como carnes procesadas (salchichas, patés), margarinas, cereales de desayuno, frutas secas, alimentos procesados, medicamentos, comidas precocinadas, sustitutos de comidas (barritas, sobres), suplementos de proteínas, etc. Además, hay disponibles en el mercado bebidas obtenidas de plantas (soja, almendras, avena, arroz, maní), 100% libres de lactosa.

·         Alimentos permitidos
Debéis tener en cuenta que existen también marcas comerciales dedicadas a la venta y producción de alimentos especiales para los intolerantes a la lactosa, como “Kaiku Sin Lactosa” marca que garantiza total seguridad al estar exentos de este compuesto. Además en la elaboración de la mantequilla se separan los componentes acuosos de los componentes grasos. Al ser la lactosa una molécula hidrosoluble no estará en la mantequilla. Las bacterias presentes en el yogur fermentan la lactosa, disminuyen su contenido en un 25-50% y mejoran su tolerancia. Del mismo modo, la fermentación y el alto contenido en grasa de los quesos contribuyen a disminuir el contenido de lactosa. De todas formas, debéis comprobar siempre las etiquetas y comprobar si os sienta bien. 


Alimentos con lactosa




2 ago. 2012

Intolerancia a la Lactosa (I)


¿Cómo se realiza el diagnóstico?

El diagnóstico habitual se basa fundamentalmente en dos métodos. El más habitual es el Test de hidrógeno espirado, como el organismo es incapaz de absorber la lactosa ésta es fermentada por las bacterias presentes en el colon, que producen gran cantidad de hidrógeno libre. Una elevación del hidrógeno espirado indica una baja absorción intestinal de la lactosa administrada (50g) o sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado. Otro de los métodos que se llevan a cabo es el Test de tolerancia a la lactosa, basado en la medición de la respuesta glucémica tras una sobrecarga de lactosa (50 g), cada 30 min después de 2 h de la ingesta. En una situación normal la glucemia aumenta en 20 mg/dl sobre la cifra basal en sangre, por lo que la falta de este incremento glucémico, junto con el desarrollo de síntomas gastrointestinales, indica una deficiencia de lactasa. Es una prueba bastante inespecífica ya que ciertas enfermedades (diabetes mellitus, síndrome de hipoabsorción, gastroparesia, sobrecrecimiento bacteriano, etc.) pueden invalidar el resultado y, por lo tanto, debe ser interpretado con cautela.